25/02/2021

El AMB apuesta por los prados floridos en su red de parques para favorecer la biodiversidad a partir de los resultados del mBMS

Los resultados del 2020 del Observatorio Metropolitano de Mariposas mBMS que coordinan el AMB, el CREAF, el IERMB y el LET indican que los prados floridos son más ricos en mariposas y favorecen la biodiversidad en general. Un febrero suave y las últimas lluvias pueden favorecer que la temporada de mariposas en los parques empiece con fuerza este mes de marzo.

El Observatorio Metropolitano de Mariposas mBMS (metropolitana Butterfly Monitoring Scheme) presenta su informe de resultados del 2020 y hace público que se amplía a 10 parques y otras dos playas. De acuerdo con los dos años de datos del proyecto, el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) favorecerá los prados floridos haciendo compatible el uso público de los parques. Los resultados obtenidos gracias a personas voluntarias no dejan lugar a dudas: los prados de los parques sometidos a pocas siegas, sin regar y libres de herbicidas y fitosanitarios tienen más biodiversidad de mariposas que los prados tradicionales formatos de césped o prados regados. “Esta biodiversidad, en términos de número de especies y abundancia de individuos, es similar a los prados seminaturales, sin ningún tipo de gestión y a menudo situados fuera de los parques”, comenta Joan Pino, director del CREAF y coordinador científico del proyecto.

“Somos muy conscientes de los beneficios de los prados floridos con respecto a la biodiversidad y los servicios ecosistémicos asociados; además, contribuyen a tener una mejora paisajística importante y unos parques más resilientes a los impactos negativos, como las plagas y las sequías”, afirma Jordi Bordanove, coordinador de Servicios de Promoción y Conservación del Área Metropolitana de Barcelona (AMB). “Siempre que podamos favoreceremos los prados floridos, instalaremos una señalización específica que iniciamos este año y explicaremos sus beneficios a la población a través de las diferentes actividades de educación ambiental”, termina Bordanove.

Hasta ahora, el Observatorio recogía datos de biodiversidad a seis parques y dos playas metropolitanos de Badalona, ​​Castelldefels, Cerdanyola del Vallès, Esplugues de Llobregat, Gavà, Montgat, Tiana, Ripollet, Sant Boi de Llobregat y Sant Joan Despí. El 2021 el proyecto se amplía a un total de 16 parques y cuatro playas metropolitanos que incluyen, además, los municipios de Barberà del Vallès, Cornellà de Llobregat, El Prat de Llobregat, Montcada i Reixac, Santa Coloma de Gramenet, Sant Feliu de Llobregat, Sant Just Desvern, Sant Vicenç dels Horts y Viladecans. Para ello, el proyecto tiene abierta una llamada a personas voluntarias que quieran recibir formación y se comprometan a hacer el seguimiento de mariposas en el parque o playa que le sea más cómodo.

Mariposas en marzo

“Con el calor inusual de este febrero y las últimas lluvias, esperamos una buena floración de plantas en marzo. Esto seguramente favorecerá ver más mariposas e incluso nuevas especies que no pudimos ver la pasada primavera debido al confinamiento”, predice Jordi Bordanove.

La razón de utilizar mariposas en estos estudios es porque “son uno de los mejores centinelas”, apunta Joan Pino. “Son bioindicadores reconocidos del cambio ambiental por la Unión Europea, debido a que son especialmente sensibles a los diversos factores asociados al cambio global, como el cambio climático, la contaminación, la intensificación agrícola, la pérdida de hábitats abiertos y la urbanización”, concluye el director del CREAF.

Parques y playa metropolitanos, el hogar del 16 % de las mariposas catalanas

Los resultados combinados de dos años recogen una primera fotografía de la biodiversidad de mariposas de estos parques y playas metropolitanos. Concretamente, entre 2019 y 2020 se han observado 33 especies de mariposas, lo que indica que en los parques y playas metropolitanos se encuentran el 16,3 % de las especies presentes en Cataluña. En total se han contado 2.205 mariposas desde junio hasta octubre de 2020. Las especies más abundantes en los parques son el ícaro (Polyommatus icarus), el lobito listado (Pyronia cecilia) y la blanquita de la col (Pieris rapae). “Estas especies tienen en común que son generalistas, es decir, sus orugas se pueden alimentar de varias especies de plantas. También tienen una gran capacidad de dispersión, lo que significa que pueden moverse fácilmente de un punto a otro”, explica Joan Pino. Los dos parques con más especies de mariposas han sido el parque de la Fontsanta (Sant Joan Despí y Esplugues de Llobregat) y el parque del Torrent de la Font i Turó de l’Enric (Badalona), los únicos con más de 20 especies detectadas.

«Las mariposas son uno de los mejores centinelas. Son bioindicadores reconocidos del cambio ambiental por la Unión Europea debido a que son especialmente sensibles a los diversos factores asociados al cambio global». Joan Pino

De los datos del Observatorio también se destaca el papel de las playas metropolitanas, que tienen una comunidad de mariposas diferente a la de los parques. En estos espacios tan ligados al mar las mariposas más comunes son la blanquiverdosa (Pontia daplidice), el ícaro (Polyommatus icarus) y la colias común (Colias crocea). “Se pone de manifiesto el valor de las playas en la conservación y mejora de la biodiversidad metropolitana”, apunta Joan Marull, director del Departamento de Ecología y Territorio del Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB) y director del proyecto.

El Observatorio Metropolitano de Mariposas mBMS está impulsado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB), con la colaboración del Instituto de Estudios Regionales y Metropolitanos de Barcelona (IERMB) y del centro de investigación en ecología CREAF, mediante el Laboratorio Metropolitano de Ecología y Territorio de Barcelona (LET) constituido por las tres entidades anteriores.

Desde el Observatorio se hace un llamamiento para participar a cualquier persona con un poco de tiempo libre y que tenga ganas de contar e identificar mariposas en algunos de los parques o playas del proyecto. No se necesitan conocimientos previos y el proyecto ofrece apoyo constante, cursos de formación y recursos para identificar mariposas, que están disponibles en la web del proyecto. La participación se concreta en hacer una visita al lugar seleccionado dos veces al mes, desde marzo hasta octubre, y que se puede combinar con otras personas voluntarias del mismo parque o playa.

Para participar como voluntariado y consultar el informe véase la web del proyecto mBMS.